miércoles, 26 de noviembre de 2008

Reflexinemos sobre nuestras palabras


Muchas veces, como docentes, no nos damos cuenta de que nosotros provocamos la violencia en nuestros alumnos... Un ejemplo:
"Los alumnos del centro son mejor que Uds" dijo un docente... "Uds son chicos de zona marginal" aseveró inoportunamente otro... O cómo le pasó a un profe que les dijo a sus alumnos: "Uds. son unos tontos que no saben..."
Estas comparaciones hacen que nuestros alumnos sean estigmatizados, son piedras innecesarias en su camino que les impiden salir adelante.
En un taller que realicé con los alumnos, me di cuenta que los chicos piden a grito cariño; comprensión y sobre todo, respeto. Y lo que me quedó muy grabado es que somos sus ejemplos, ¡no es maravilloso! que increible y nosotros con una palabra en un arrebato podemos opacar toda nuestra carrera.
Meditemos cómo cambiar nuestra forma de ser, nuestro modo de tratar a los chicos; a nuestros colegas les digo: somos parte del cambio y está en nuestras manos poder mejorar aunque sea un poquito tanta violencia.
¿Qué les parece si reflexionamos y lo meditamos con nuestros alumnos?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esta muy bueno

Anónimo dijo...

Sería importante que todos nosotros nos dieramos cuenta del ejemplo que les estamos dando a los chicos